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Planes de vacunación personalizados

Tener a su cachorro adecuadamente vacunado es una de las formas más importantes de mantenerlo feliz y saludable. Las vacunas brindan protección contra muchas enfermedades graves e, incluso, fatales.

Las siguientes vacunas son absolutamente necesarias para la salud de su canino:

  • Combinación contra moquillo, parvovirus, hepatitis vírica, leptospirosis: esta vacuna protege contra varias enfermedades potencialmente mortales.

Enfermedad vírica muy frecuente, transmitida por lamer u oler secreciones de otro animal infectado (incluso materiales contaminados). El animal afectado presenta fiebre, inapetencia, decaimiento, vómitos y diarrea que pueden ser hemorrágicas y provocar una grave deshidratación. Especialmente grave en cachorros de 1 a 6 meses de edad. El tratamiento es eficaz en un 80% de casos si se hospitaliza a los primeros síntomas.

Enfermedad vírica transmitida por lamer u oler secreciones de otro animal infectado (incluso materiales contaminados). El animal afectado presenta fiebre, inapetencia, decaimiento, problemas respiratorios, oculares, gastrointestinales, cutáneos y neurológicos. El tratamiento es eficaz en un 30% de casos, aunque la mayoría de los que se salvan quedan con secuelas para toda la vida.

Enfermedad vírica transmitida por lamer u oler secreciones de otro animal infectado (incluso materiales contaminados). El animal afectado presenta fiebre, vómitos, diarrea, mucosidad nasal y ocular, inflamación ocular (ojo azul) y sangrado interno. No hay ningún tratamiento específico, y la mortalidad está entorno a un 10% de los animales afectados.

Enfermedad bacteriana transmitida por la orina de las ratas que contamina el alimento de los perros o a través de heridas. Las personas se pueden infectar al entrar en contacto con la orina de los perros afectados. Puede no causar ninguna alteración pero lo más frecuente es que se produzca la muerte por fallo renal y hepático (con fiebre, gastroenteritis hemorrágica, ictericia y orina sanguinolenta).

  • Rabia: Enfermedad vírica 100% mortal transmitida por la saliva mediante mordisco o lamido de heridas de un perro/gato infectado a una persona o a otro perro/gato. El animal afectado pasa por una primera fase de excitación (agresividad, mirada perdida, vómitos, pérdida de apetito) y por una segunda fase de parálisis (andar vacilante y salivación con lengua colgante por parálisis de la laringe), hasta que muere. No hay tratamiento posible.

Generalmente, los cachorros necesitan varios refuerzos de vacunación (como los niños) para brindarles toda la protección posible. Los perros adultos vacunados adecuadamente necesitan un refuerzo anual de la mayoría de las vacunas. Los calendarios de vacunación varían según la edad, el estado de salud general, las normativas de cada comunidad autónoma, los tipos de vacunación y el riesgo de exposición.

¿Y los gatos?

Los gatos también necesitan ser vacunados aunque salgan poco o nunca a la calle, ya que nosotros podemos vehicular sin querer bacterias y virus de la calle a través de nuestra ropa y zapatos.

Éstas son las vacunas imprescindibles para su gato:

Enfermedad vírica transmitida por secreciones oronasales y conjuntivales, de forma directa o mediante material contaminado (el virus aguanta un mes en superficie seca). Los síntomas son estornudos, tos, úlceras linguales, fiebre alta y neumonía. La mortalidad alcanza el 67% en los casos más graves.

Enfermedad vírica transmitida por secreciones oronasales y conjuntivales. Provoca secreciones nasal y conjuntival, fiebre alta y neumonía. Tiene una baja mortalidad, pero el gato se convierte en portador toda su vida.

Enfermedad bacteriana transmitida por secreciones oculares. Cursa con secreción ocular mucopurulenta, conjuntivitis intensa y fiebre transitoria. No provoca la muerte del animal, pero sí frecuentemente complica las infecciones por los dos virus anteriormente citados.

Enfermedad vírica de transmisión orofecal, de forma directa o mediante material contaminado (zapatos, ropa); el virus aguanta varios meses y es muy resistente a los desinfectantes. Los síntomas son diarreas intensas, anemia, deshidratación y problemas neurológicos. La mortalidad alcanza el 90% de los animales afectados.

Enfermedad vírica transmitida por saliva, heces, secreciones nasales y leche de la madre. El virus causa anemia, diarreas crónicas, enfermedad inmunodediada, abortos, problemas neurológicos y linfoma (cáncer). La mortalidad alcanza el 40%.